A mes y medio de que se inaugure el teleférico de Uruapan, y a un año el de Morelia, transportistas de Morelia bloquearon la salida a Quiroga para protestar en contra de este medio de transporte, a su decir afecta a los trabajadores del volante.
En tanto el gobernador, Alfredo Ramírez Bedolla, respondió que es “un posicionamiento totalmente político”. A partir de las 9 horas, unidades del transporte público de 10 rutas que recorre colonias de la capital michoacana se congregaron en la salida a Quiroga. Encabezados por su líder, el ex priísta, José Trinidad Martínez Pasalagua.
En comunicado de la Comisión Reguladora del Transporte Público de Michoacán, que encabeza Pasalagua, exige no más invasiones, no más opacidad y no más aparentes imposiciones sin consulta a este sector.
Acusan que en las decisiones que impactan directamente la operación de las rutas, estabilidad económica y concesiones legalmente otorgadas, se estén tomando supuestamente sin mesas formales de trabajo, sin consulta previa y sin presentación de proyectos técnicos integrales al sector.
En tanto, Ramírez Bedolla comentó que en Uruapan los transportistas no están en desacuerdo, porque el teleférico próximo a inaugurarse, es parte del ordenamiento del transporte público, y traerá beneficios a toda la población, y al resto del transporte que allí opera, y seguirá con toda normalidad y en mejores condiciones de movilidad.
“Debe quedar claro los transportistas son dueños de una concesión y no del transporte público”. Dijo que, aunado a los teleféricos, ciudades como Uruapan y Morelia, cada vez cuentan más con mejores vías de comunicación, y hay todo un programa de modernización del transporte, porque no se puede seguir viviendo como algunos lo quisieran.
“Otras ciudades como México, Zacatecas, Durango y Puebla, cuentan con este sistema de transporte, que reduce tiempos de traslado y tráfico, además promueve otras actividades económicas”.
El próximo 18 de abril se inaugurará el teleférico de Uruapan, que unirá el oriente con el occidente de la ciudad; tuvo un costo de 3 mil 200 millones de pesos, sin adquirir deuda pública; mientras que el teleférico de Morelia, lleva un avance del 40 por ciento, “pero hay grupos que se oponen cuando se trata de acciones de mejoramiento social, más allá de otro tipo de intereses”.





