La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana activó una alerta nacional este 30 de diciembre de 2025 tras el robo de un cilindro con gas cloro en Morelia, Michoacán. El equipo pertenece al Organismo Operador de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento y se encontraba en el pozo conocido como El Retiro, dentro de la colonia Doctor Miguel Silva González.
El aviso federal se dirigió a corporaciones de seguridad y a sistemas estatales de Protección Civil debido a las características del material. El llamado incluyó a Colima, Jalisco, Guanajuato, Querétaro, Estado de México y Guerrero, con el objetivo de reforzar la localización del contenedor y prevenir riesgos a la población.
El cilindro robado presenta un acabado gris aluminio y una capacidad de 68 kilogramos, con una carga aproximada de la mitad. Las autoridades lo identificaron con el número de serie 7107830Y, dato difundido para facilitar su reconocimiento en revisiones y reportes ciudadanos.
Elementos de la Guardia Nacional y corporaciones estatales desplegaron recorridos de búsqueda en carreteras, centros de reciclaje y predios sin construcción. Las acciones se concentraron en zonas donde se comercializa metal y en áreas abiertas donde el cilindro podría permanecer oculto.
El gas cloro corresponde a un compuesto químico que, en condiciones normales, se mantiene en estado gaseoso. Su densidad supera a la del aire, lo que provoca su desplazamiento a nivel del suelo cuando ocurre una liberación, con acumulación en espacios bajos.
Este gas se utiliza de forma regular en procesos de potabilización del agua y saneamiento, ya que elimina bacterias y otros microorganismos. Su manipulación requiere controles específicos debido a su efecto tóxico sobre el cuerpo humano y su capacidad de reaccionar con otras sustancias.
El olor del cloro permite su detección a concentraciones bajas, aunque la percepción no reduce el riesgo de exposición. El contacto ocurre por inhalación o por interacción directa con piel y mucosas, de acuerdo con fichas técnicas de seguridad industrial.
La exposición al gas cloro produce irritación en ojos, nariz y garganta. También genera afectaciones respiratorias como tos, dificultad para respirar y dolor en el pecho, según el nivel y el tiempo de contacto.
En concentraciones mayores, el gas causa acumulación de líquido en los pulmones y lesiones en tejidos internos. El contacto directo con la piel u ojos provoca daños químicos, con lesiones que requieren atención médica especializada.
La literatura técnica establece umbrales de riesgo definidos por partes por millón. A partir de ciertos niveles, la exposición se considera peligrosa para la vida, por lo que los protocolos priorizan la evacuación y el aislamiento del área.
El cloro no actúa como combustible, pero participa en reacciones con diversas sustancias. Entre los materiales que reaccionan con este gas se encuentran el amoníaco, el hidrógeno, el acetileno y algunos metales en forma fina.
También interviene como agente que intensifica procesos de combustión cuando se encuentra cerca de materiales inflamables. Por esta razón, las guías de manejo indican mantenerlo alejado de fuentes de calor y de productos reactivos.
Cuando el cloro entra en contacto con agua, se disuelve y forma compuestos que modifican la acidez del medio. Esta reacción explica su uso en desinfección, así como su efecto corrosivo sobre ciertos metales y plásticos.
Las autoridades federales y locales indicaron que ninguna persona debe manipular el cilindro en caso de encontrarlo. La presencia de escarcha en el contenedor se reconoce como una señal de posible fuga.
Ante un hallazgo, se solicita alejarse de inmediato del lugar y dirigirse a zonas más altas, siempre en sentido contrario al viento. Esta medida busca reducir la inhalación del gas que se desplaza a ras del suelo.
El reporte debe realizarse al número de emergencias 911 o a las líneas de Protección Civil de Morelia, disponibles para canalizar la atención especializada. Las corporaciones mantienen coordinación para asegurar el perímetro.
Si una persona presenta síntomas por inhalación, se indica su traslado a un espacio con aire limpio y la colocación de la cabeza en posición elevada. El procedimiento incluye la solicitud de atención médica inmediata.
En situaciones de contacto con ojos o piel, las recomendaciones señalan el lavado continuo con agua durante al menos 15 minutos y el retiro de la ropa contaminada. Las autoridades reiteraron que no se debe aplicar agua directamente sobre el cilindro si presenta fuga.
Las dependencias involucradas mantendrán el alertamiento activo hasta recuperar el contenedor. La información oficial se actualizará conforme avancen los operativos y se reciban reportes ciudadanos.





