El ambientalista Roberto Chávez fue asesinado en una zona rural del municipio de Madero, en Michoacán. El activista formaba parte de un colectivo enfocado en la defensa del medio ambiente y los recursos naturales de su comunidad.
De acuerdo con los reportes, Chávez ya había recibido amenazas previas debido a su labor en la protección del territorio, lo que ha generado preocupación entre organizaciones y habitantes de la región.
Su trabajo estaba relacionado con la defensa del agua, los bosques y la oposición a actividades que dañan el entorno, como la tala o ciertos cultivos que afectan el equilibrio ambiental.
Tras el asesinato, autoridades iniciaron investigaciones para esclarecer el caso, mientras que el hecho vuelve a poner en evidencia los riesgos que enfrentan los defensores del medio ambiente en Michoacán y en otras partes del país.





